Cuanto tiempo es contagiosa la amigdalitis bacteriana

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Vea cómo se realiza esta cirugía y vea el vídeo a continuación cómo es la recuperación:

Me quitaron las AMÍGDALAS ¿Y AHORA?

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Es importante realizar el tratamiento de la amigdalitis según las indicaciones del médico, para evitar complicaciones como abscesos y el surgimiento de fiebre reumática, que es una enfermedad causada por una reacción autoinmune del organismo después de una infección causada por bacterias.

Conozca más síntomas de amigdalitis.

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Test online de síntomas

Para saber si tienes amigdalitis, por favor seleccione los síntomas que presenta en el test a continuación:

Esta prueba es una herramienta que sirve únicamente como medio de orientación.

En el caso de la amigdalitis bacteriana, causada por el estreptococo beta hemolítico del grupo A (EBHGA), es importante entender cuándo deja de ser contagiosa para evitar la propagación de la infección.

¿Cuánto tiempo es contagiosa la amigdalitis?

La amigdalitis deja de ser contagiosa aproximadamente 24 horas después de iniciar el tratamiento antibiótico.

De esta manera, podremos consultar cualquier duda al profesional y el médico podrá hacernos las pruebas que considere oportunas sin esperas necesarias. Transmisión según su origen

Muchas personas, sobre todo si enferman de amigdalitis frecuentemente, se preguntan cómo se contagian las anginas.

Mitos y realidades sobre esta enfermedad

¡Claro! También es importante informar al médico sobre el uso de algún remedio casero, ya que podría interferir con el funcionamiento del antibiótico.

cuanto tiempo es contagiosa la amigdalitis bacteriana

Esto quiere decir que el cuerpo está luchando contra la infección. 

Además de estos síntomas de amigdalitis, existen otros que también pueden aparecer, como la fiebre moderada, el dolor de oídos, el mal aliento y en casos graves babeo (debido al dolor que aparece con tan solo tragar saliva). Si una persona tiene amigdalitis bacteriana es necesario tratarla con antibióticos para controlar y eliminar la infección. 

Habitualmente se receta un antibiótico de amplio espectro.

Cuando enfermamos, el primer síntoma es el dolor de garganta, aunque también podemos presentar pus y fiebre.

Saber cómo se contagia la amigdalitis ayuda a prevenir la enfermedad. Es importante tener en cuenta que aunque la amigdalitis viral también puede ser contagiosa, por lo general no lo es tanto como la amigdalitis bacteriana.

Para prevenir la propagación de la amigdalitis bacteriana, es fundamental seguir medidas de higiene adecuadas, como lavarse las manos regularmente, evitar el contacto cercano con personas enfermas y no compartir utensilios personales.

Sin embargo, debido al surgimiento de situaciones que disminuyan la acción del sistema inmune, es posible que proliferen y ocasionen la inflamación de las amígdalas.

Además de esto, esta infección puede ser transmitida a través de la inhalación de gotículas infectadas con bacterias, provenientes de la tos, estornudo o habla de una persona contagiada.

En los colegios y escuelas infantiles es muy común el contagio entre niños, ya que en los primeros días de la enfermedad los signos pueden ser imperceptibles.

  • Los besos, especialmente si son en la boca, son otro aspecto que hay que evitar, teniendo en cuenta que las anginas son contagiosas. 
  • Si una persona en la familia está enferma, está recomendado el uso de mascarilla.

    Tragar saliva también puede provocar bastante malestar. 

  • Zonas blancas en las amígdalas, como pequeños puntos blancos o parches. A partir del tercer día se suele experimentar mejoría, disminuyendo el dolor al tragar y otros síntomas añadidos, como la fiebre, pero es necesario completar el tratamiento.

    ¿Cuáles son los síntomas de amigdalitis?

    Los síntomas de amigdalitis pueden ser muy molestos e, incluso, acabar provocando afonía.

    Una pregunta frecuente que surge es si esta enfermedad es contagiosa. Estas bacterias se alojan en las amígdalas, se desarrollan y causan la infección.

    Sin embargo, también puede contraer amigdalitis cuando se toca en un objeto contaminado, como la manija de una puerta, por ejemplo, y luego se lleva la mano a la nariz o la boca sin lavárselas.

    Esta es una consecuencia de la inflamación de las amígdalas.

  • Ganglios linfáticos inflamados, los que están en el cuello. Hay varias razones por las que el tratamiento puede no ser efectivo:

    • Complicaciones supuradas: La amigdalitis puede generar complicaciones como abscesos, que requieren tratamiento adicional.
    • Incumplimiento terapéutico: Es importante asegurarse de que el paciente esté tomando el antibiótico según las indicaciones del médico.
    • Falso positivo: En algunos casos, el diagnóstico de amigdalitis puede ser erróneo, y la infección puede ser viral (como la mononucleosis infecciosa).
    • Portador en faringe: El paciente puede ser un portador de EBHGA y presentar otra infección causada por un germen diferente.
    • Fallo terapéutico: El antibiótico inicial puede no ser efectivo en algunos casos, lo que requiere un cambio de tratamiento.

    ¿Cuándo cambiar el tratamiento antibiótico?

    Si el tratamiento antibiótico inicial no es efectivo, es importante cambiar a otro antibiótico.

    La forma más frecuente de contagio es a través de las secreciones de un paciente enfermo. 

    Lo más habitual es que sea por el aire, al inhalar pequeñas gotas cuando la persona enferma respira, tose o estornuda a nuestro lado. Estas pequeñas gotas también pueden depositarse en objetos cotidianos con los que estamos en contacto.

    Sin embargo, para saber si estamos ante una enfermedad de estas características u otra, esta es la sintomatología que se suele presentar con mayor frecuencia. Ante esta sintomatología, hay que acudir cuanto antes al médico de cabecera.

    Cómo prevenir las anginas: consejos y recomendaciones

    Tener conocimientos sobre cómo prevenir y afrontar los catarros es fundamental, especialmente en invierno, cuando se dan en mayor medida.

    En caso de sospecha de amigdalitis bacteriana, es crucial consultar a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado, que en muchos casos incluye el uso de antibióticos.

    En conclusión, la amigdalitis bacteriana es una enfermedad altamente contagiosa que puede transmitirse fácilmente de persona a persona, por lo que es fundamental tomar precauciones para prevenir su propagación.

    Dado que las anginas son contagiosas y pueden suponer molestias muy desagradables, contar con un seguro médico nos ofrece la tranquilidad de estar en las mejores manos y consultar cómo actuar en cada momento. 

Para una mayor protección, la mascarilla debería ser utilizada tanto por el enfermo como por los otros miembros de la unidad familiar.

Para estar más tranquilos, conviene contratar un seguro de salud.

La exponemos a continuación:

  • Amígdalas que se presentan rojas e inflamadas.